México

Desconéctate del estrés en estas quintas en Monterrey

En Monterrey y la zona aledaña tenemos una buena cantidad de quintas para darte una escapada de fin de semana o un viajecito rápido con tu pareja o tus amigos. ¡Descúbrelas y escápate ya!

Hemos seleccionado algunas quintas en Monterrey y sus alrededores para que vuelvas a conectar con la naturaleza, con tu pareja y contigo mismo. Para que descubras o redescubras las montañas y la naturaleza —viñedos, naranjas, miel y peyote— que hay en Monterrey y sus alrededores, ya sea en el mismo estado de Nuevo León o incluso yéndonos un poquito hacia Coahuila.

Desde hace décadas, Monterrey es la tercera ciudad más grande de México, pero los regiomontanos sabemos que los años dorados de la ciudad son ya cosa del pasado. Si antes disfrutábamos nuestra ciudad, ahora es un sitio estresante, tanto por el tráfico como por el ritmo de trabajo.

Es cierto que la calidad de vida todavía es alta en comparación con el resto del país, pero de poco sirve si el estrés no te permite disfrutarla. Lo mejor que tenemos en Monterrey son las montañas, pues son de todo tipo y están en todos sitios: con bosques, de piedra, con rutas para hacer senderismo, agrestes, con osos, ríos y muchas aún se consideran vírgenes.

Disfruta de Lemuria Hotel, una quinta al pie de las montañas

A unos cuarenta minutos del centro de Monterrey tenemos uno de los cañones más impresionantes de México, la meca de la escalada deportiva en el país, un destino frecuentado tan solo por turistas internacionales y por expertos nacionales, pero que todavía casi no se ha popularizado más allá. Estamos hablando nada menos que de Potrero Chico, cuyas paredes han escalado figuras de la talla de Alex Honnold.

La entrada al cañón está a la salida del pueblo de Hidalgo, donde se encuentra el hotel Lemuria. Hidalgo tiene una infraestructura básica pero suficiente para satisfacer las necesidades de los aventureros, mochileros y deportistas.

Al despertar, verás por la ventana los picos impresionantes que se levantan hacia el cielo. El Lemuria tiene todo lo necesario para mantenerte ocupado: alberca, área de tele y gimnasio. Las habitaciones tienen aire acondicionado.

Lemuria

Hidalgo
8.2 Muy bueno (18 opiniones)

Conoce la quinta Ikaan, un oasis en la zona citrícola de México

El municipio de Montemorelos, a unos tres cuartos de hora de Monterrey, es uno de los centros neurálgicos de la industria citrícola, junto con Florida, China y Brasil, los mayores productores de naranjas en el mundo. Ir a Montemorelos significa asomarse al mundo de los cítricos, de la naturaleza y de la cultura “norestense”.

La quinta Ikaan Villa Spa está localizada precisamente en este entorno donde reina la naturaleza. No es un problema llegar, pues ofrecen recogerte estés donde estés.

Aquí podrás disfrutar la gastronomía local y un ambiente relajante en bungalows privados. Ikaan Villa Spa tiene un toque que te gustará si lo tuyo es el yoga, la meditación o si simplemente buscas recentrarte. Aprovecha la alberca, los paseos en canoa que ofrecen en el río, las fogatas en la noche, el laberinto en el jardín o, si quieres consentirte más, los tratamientos en el spa.

Ikaan Villa Spa

Montemorelos
8.6 Excelente (11 opiniones)

Escápate a la naturaleza en el Hotel Boutique Nativa Spa

Allende es otro de los municipios citrícolas de Nuevo León a donde los regiomontanos van de escapada los fines de semana o a la primera oportunidad para refrescarse en las aguas del río Ramos. Pero Allende tiene la peculiaridad de que ha sabido aprovechar las flores de los cítricos para crear una apicultura y una gran industria de la miel. En efecto, es uno de los grandes productores de miel en el país.

El Hotel Boutique Nativa Spa es el sitio ideal en esta zona para descansar. Con sus habitaciones cómodas, su alberca y buena cocina, tienes todo para concentrarte en la naturaleza que te rodea y en revitalizar tu cuerpo con una recarga de energía. Este hotel es tan exclusivo que cuenta tan solo con seis habitaciones —pequeñas, medianas y la suite— y tiene un cupo limitado a seis parejas.

En la quinta y sus alrededores puedes practicar el senderismo y la bici de montaña, y aquí son tradición los juegos de mesa, que están a tu disposición. Con un poco de suerte podrás ver correcaminos, conejos y hasta venados. Si prefieres sorprender a tu pareja con una experiencia inolvidable, reserva un vuelo en globo aerostático.

Hotel Boutique Nativa Spa

Allende
8.6 Excelente (63 opiniones)

En la zona vinícola de mayor tradición está El Farol

Salgámonos un poco de Nuevo León y vayamos hacia el punto cardinal contrario, hasta Parras de la Fuente, un Pueblo Mágico de Coahuila. Aquí se fundó el primer viñedo del continente americano en 1597, gracias a su fecundidad en medio de un ambiente semidesértico, por lo que los locales le confieren el estatus de oasis. Desde finales del siglo XIX, este viñedo se llama Casa Madero.

Y precisamente en la casona que en su momento perteneció a Raúl Madero —hermano del revolucionario y expresidente Francisco I. Madero— se encuentra la quinta El Farol, llamada así por un farol que ponían en la casa para señalar el servicio de carretas para transporte de carga o de personas antes del arribo del tren. Construida en 1860, cuenta con 25 habitaciones y, sobre todo, con una tradición centenaria.

La arquitectura es estilo colonial —como el resto del centro histórico de Parras— y las habitaciones están modernizadas para que no te falte el confort justo y necesario para esa escapada que quieres darte y te mereces. Con pisos de baldosas, techos altos y un jardín central, te sentirás realmente fuera de tu vida cotidiana, en otro mundo y casi fuera del tiempo.

El Farol

Parras de la Fuente
8.6 Excelente (121 opiniones)

Conéctate contigo mismo en tierra huichol, en Amor y Paz

Y yéndonos ahora hacia el sur, a las tierras potosinas y huicholas, pero no lejos de Monterrey, tenemos el que quizá sea la entrada más fascinante a un pueblo de todo México, porque para entrar a Real de Catorce debes pasar por un túnel de casi 2.5 kilómetros de largo.

Real de Catorce fue un importante centro minero gracias a sus vetas de plata. Pero se convirtió en un pueblo fantasma cuando cayó el precio de la plata alrededor de 1900. Los únicos que no han dejado de estar presentes ahí son los huicholes o wixárikas, quienes peregrinan hasta el valle de Catorce —famoso por su peyote— por razones religiosas.

En este contexto se encuentra Amor y Paz, un destino ideal para recargar energía y reconectar con tu pareja y contigo mismo. Ubicado céntricamente, tiene unas vistas espectaculares del valle, de la iglesia y del pueblo. La arquitectura vernácula le da ese toque original y único que lo hace tan especial. La comida es para chuparse los dedos y más porque se disfruta en el restaurante ubicado en el patio central. Te aseguro que es un destino que jamás olvidarás.

Amor y Paz

Real de Catorce
8.5 Excelente (169 opiniones)