Centro

Azul Talavera Puebla: El único luxury hotel que se siente como un hogar

La parte difícil de regresar a casa después de una extensa temporada es realmente sentirte como en casa otra vez. Sin embargo, hay sitios, personas y hasta hoteles, que logran deter el tiempo y hacerte revivir sensaciones realmente acogedoras.

En mi experiencia, volver a Puebla representa una combinación de recuerdos y sorpresas que nunca se detienen. La ciudad evoluciona constantemente y lo balancea con su característico ambiente y estructura que fortalecen el concepto de que Puebla lo tiene todo.

Un ejemplo de las nuevas propuestas que ofrece el centro de la ciudad es el Hotel Azul Talavera en el barrio del AltoPor eso, en mi más reciente visita decidí descubrir esta nueva cara de mi viejo hogar al lado de una mis principales razones para volver siempre: mi madre.

Azul Talavera Hotel

1/4

Fue así que le propuse cambiarle el color a la rutina, y descubrir juntos al Hotel Azul Talavera Puebla.

Su respuesta fue algo como “¿Es ese bonito edificio en el barrio de San Francisco?, no sabía que era un hotel”. Esto significa que convencerla fue fácil, pero es también una manera de sintentizar la experiencia de encontrarlo frente a frente. Es imposible no apreciar esa novedosa estructura que revive el espíritu visual y atmosférico de toda la zona, y que a pesar de ser un hotel, se entrelaza perfectamente con el resto del entorno, a través de una estética que impone, pero no abruma.

Además, en los alrededores del Rosewood, se realizaron trabajos de renovación y restauración en el barrio, que elevan la calidad de la estadía en cada ángulo que mires.

Azul Talavera Hotel

Los favoritos
Puebla
9.0 Excelente (199 opiniones)

Azul Talavera Hotel

Desde el lobby la experiencia Azul Talavera dio inicio como una melodía que endulza los oídos y que paulatinamente aumenta su intensidad.

La calidez del servicio personalizado es sobresaliente de principio a fin. Mientras que las tres edificaciones que dan vida al hotel se enlazan conservando ciertas formas y materiales de las construcciones originales, complementadas con exquisitos toques de diseño, arquitectura y tecnología vanguardista

Habitación

Llegamos a nuestra habitación, un espacio que armonizado entre toques de madera y plata, tonalidades pastel y la agradable iluminación natural que atraviesa las ventanas.

Éste se convirtió en el punto ideal para una lectura vespertina y un baño en la tina, del que no hubiera salido nunca, de no ser porque quería seguir descubriendo todas las otras maravillas que este hotel escondía.

Rooftop y Bar Los Lavaderos

Llegamos a la terraza. Aquí todos los puntos cardinales reflejan la magia de la arquitectura colonial y la belleza natural de una de las ciudades más bonitas de nuestro país. Ya sea por los finos detalles dentro del hotel, el panorama de los distintos barrios que le rodean, o su vista privilegiada hacia el Popocatépetl y el Iztaccihuatl.

Como mencionamos, esta área está abierta a todo público, así que, puede ser el escenario romántico para tu próximo fin de semana, o el recinto ideal para alguno de tus eventos sociales, donde podrás disfrutar de la alberca y de tu bebida favorita simultáneamente.

Llegó el momento de cambiar la cúspide del hotel por su parte más profunda: el Bar Los Lavaderos, un lounge construido a un costado de Los Lavaderos de Almoloya, considerados Patrimonio de la Humanidad.

Pasquinel Bistro y Café Azul Talavera

1/3

Después del aperitivo decidimos concluir la noche con una cena en el Pasquinel Bistro de Azul Talavera, el cual cuenta con parrilla y horno de piedra, lo que imprime un sabor con consistencia única a cada platillo.

Su oferta culinaria es muy amplia desde las entradas a los postres, los domingos se sirve un recomendable brunch buffete de 10 de la mañana a 4 de la tarde y, prácticamente todo, es preparado con materia prima poblana.

Azul Talavera Hotel

Los favoritos
Puebla
9.0 Excelente (199 opiniones)

Como estar en casa, o aún mejor.

La gran cualidad del Hotel Azul Talavera es que sin importar que viajes por tu cuenta, en familia, en pareja, o que revivas mi experiencia de compartir un fin de semana entre madre e hijo, el servicio y atención por los detalles siempre encuentran la forma adecuada para cautivarte.

Es probable que la ciudad no se vea tal como la recuerdo, pero la compañía, el staff y la calidad premium del hotel, lograron transportarme a un universo acogedor en el que realmente me sentí como en casa. Aunque claro, si en casa tuviera una terraza con un paisaje como este, seguro que mi mamá y yo nos veríamos mucho más seguido.